CPB::I. ¿Qué puede ser hoy un marxismo ortodoxo::1. El gesto de Lukacs::02

From Carlos Pérez Soto
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En realidad el marxismo conocía ya la discusión entre los términos “ortodoxia” y “heterodoxia”, o “revisionismo”. Ante la gran estabilidad política y económica del capitalismo en las tres últimas décadas del siglo XIX, Eduard Bernstein había planteado ya la necesidad de “revisar” las doctrinas económicas de Marx, e incluso, eventualmente, abandonar la centralidad del pensamiento marxista e integrarlo a un conjunto más amplio de corrientes teóricas que pudieran dar cuenta de mejor manera de lo que estaba ocurriendo. Frente a esto Karl Kautsky, siguiendo una línea trazada originalmente por Federico Engels, se esforzaba en mostrar que las teorías de Marx eran “sustancialmente correctas”, y lo que había que hacer simplemente era “aplicarlas de manera creadora”. Ambas posturas, por supuesto, implicaban, o quizás suponían, opciones políticas bastante concretas y contingentes. En estas opciones el punto crucial era el de si el capitalismo podía ser superado a través de un proceso revolucionario, o si lo único que cabía esperar era una ampliación progresiva de las perspectivas democráticas de que el propio sistema era capaz, si era sometido a presiones consistentes por el conjunto de las fuerzas progresistas.