CPB::I. ¿Qué puede ser hoy un marxismo ortodoxo::2. Marx, los marxistas, nosotros::a. Marx y los marxistas::08

From Carlos Pérez Soto
Jump to: navigation, search

El mismo Marx vivió, durante su largo exilio, el primer y quizás más importante fracaso de la revolución que postulaba, que nunca asumió, y la tradición marxista continuó tercamente con esa omisión: el "fracaso" de la revolución inglesa. Y es necesario poner la palabra "fracaso" entre comillas, porque, en realidad, la cuestión fue mucho más grave y profunda: simplemente a nadie se le ocurrió hacer una revolución comunista en el país capitalista más avanzado del planeta. Este "fracaso", largamente omitido, tantas veces eludido a través de hipótesis ad hoc, o de variantes teóricas forzadas por las situaciones políticas inmediatas, es la gran anomalía que preside el desarrollo de la teoría marxista después de Marx. Y, de una u otra forma todos los fracasos posteriores, en Alemania en los años veinte, y en el campo socialista como conjunto por fin en los años ochenta, pueden ser vistos desde ese gran enigma inicial. E incluso, toda la serie de "triunfos" del marxismo en realidades periféricas que van desde la precaria Rusia, pasando por países como Bulgaria, Albania, o incluso Etiopía y Angola, no hacen sino mostrar, a través de su reverso, el mismo gran enigma.