CPB::I. ¿Qué puede ser hoy un marxismo ortodoxo::2. Marx, los marxistas, nosotros::e. El reformismo::07

From Carlos Pérez Soto
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Por cierto la segunda pregunta planteada en el apartado anterior es más difícil aún: ¿hay elementos, ahora empíricos, no sólo de principio, que nos permitan pensar que la revolución es posible? Uno estaría tentado de responder, todavía en el plano de la voluntad furiosa, tal como Abraham Lincoln: “se puede engañar a todo el pueblo durante parte del tiempo; se puede engañar a parte del pueblo durante todo el tiempo; pero no se puede engañar a todo el pueblo durante todo el tiempo”. Pero, desgraciadamente, no es suficiente. Contradicciones radicales y objetivas, una clase universal capaz de convertirlas en puntos de quiebre de la dominación imperante, una teoría capaz de darle formas y palabras a la voluntad de ese cambio radical. Esto es lo que se debería encontrar. Y espero avanzar al menos el principio de tales argumentos a lo largo de este libro. Por ahora, una de las premisas argumentales que me interesa desarrollar es que para que estos argumentos emerjan con claridad y puedan hacerse visibles es necesario abandonar el marxismo clásico. Abandonarlo no sólo por cuestiones teóricas sino, sobre todo, como un gesto político liberador.